En 2011 se pasaron a gas natural comprimido (GNC) 140 mil vehículos, un 40% más que en 2010, y una cantidad que representa el mejor año de conversiones desde 2004.
El total superó al incremento de los patentamientos de cero kilómetro, que fue del 30%, y esto implica que el crecimiento del GNC no estuvo atado únicamente a que se vendieron más autos, sino que se explica también por el aumento en el precio de las naftas y por los problemas de abastecimiento , cada vez más frecuentes durante 2011.
Además de estas razones para explicar el fenómeno, por encima de todas ellas habría que enumerar que el GNC es un combustible con buena aceptación entre los argentinos. De hecho, es el segundo país a nivel mundial con cantidad de automóviles con este combustible (detrás de Pakistán), aunque es el primero en la relación cantidad de unidades con GNC por habitante. En total el parque automotor que funciona con gas es de casi 2 millones de vehículos, sobre un total de 10 millones.
Los combustibles líquidos aumentaron casi un 30% durante todo el 2011. En algunos casos, el litro de nafta premium llega a los 7 pesos (US$ 1.62), la super –si es que hay disponible– supera los 6 pesos (US$ 1.39), el gasoil ya no marca tanta diferencia y el metro cúbico de GNC se paga menos de 1.50 pesos (US$ 0.34).
Fausto Maranca, presidente de la Cámara Argentina de GNC, explicó que influyó el aumento de los combustibles líquidos y que hay una visión de que esa diferencia de precios va a seguir aumentando. Además, el empresario agregó que las reservas en el mundo de gas superan ampliamente a las de petróleo. Según Maranca, en la cantidad de conversiones también influyen los nuevos equipos, más modernos y de rendimiento similar al de los motores nafteros originales.
También se amplió la red de abastecimiento: hoy hay 1.890 bocas de expendio en todo el país, frente a 927 que había hace diez años y las 1.527 de hace cinco, a la inversa con lo que sucede con las estaciones de servicio tradicionales: cerraron 660 en los últimos 5 años, según un informe de la consultora Abeceb.
Fuente: www.gnvmagazine.com